
El restaurante Kobika de Durango ha llegado a la final de la tercera edición del concurso internacional ‘Una de bravas’, que se celebrará este próximo lunes en Palencia. Y lo han conseguido combinando dos elementos con tanto contraste como una salsa picante y la estética de un helado.
‘Twister Bravo’ apareció de súbito en la mente de Iñigo Kortabitarte, “tras varios días de dar vueltas a la idea sin que se me ocurriera nada. Supongo que surgió de tanto ver a mis hijas comiendo polos este verano”, explica el cocinero durangarra.
Kortabitarte reconoce que las patatas bravas no son un plato que suelan realizar, pero desde la organización del certamen “llevaban años pidiéndonos que participásemos. Al final nos animamos, pero queríamos presentar algo que sorprendiera”.
En su elaboración, la patata se corta en forma de rizo, se inserta en un palo y se fríe. Posteriormente, se añade una salsa “potente” y con la consistencia de una gelatina en los huecos. Para finalizar, se culmina con un toque de mayonesa de encurtidos.
Un original pintxo que se come como un helado y que se incluirá en la oferta de los jueves del Kobika para disfrute de su clientela. “Esperemos que también les guste a los jueces”, desea el chef.