Contar con la confianza de tu clientela es un premio al trabajo bien hecho y una demostración de un buen servicio. Pero lograrlo durante 20 años es síntoma de algo más. Es un reconocimiento a una dedicación especial, a un esfuerzo por ofrecer la atención de calidad que ha guiado la labor del centro de fisioterapia y osteopatía Eguzki durante este par de décadas. No en vano, su filosofía se sigue enfocando en “tratar a las personas, no solo a sus cuerpos”.
Se ha transitado un largo recorrido desde aquel lejano 2002, en el que Sonia Boisa y Javi Gómez decidieron emprender su propio negocio. “Hemos ido creciendo de manera orgánica, en cuanto a volumen y diversidad de tratamientos que ofrecemos. Y siempre lo hemos hecho de manera controlada, para no perder nuestra esencia de situar al paciente en el centro de nuestro trabajo y poder ofrecer un servicio personalizado”, señalan.
En el tiempo transcurrido desde aquel pequeño piso en el que empezaron su andadura hasta sus actuales instalaciones del barrio de San Ignacio de Durango, han visto cómo ha evolucionado una profesión sobre la que tuvieron que educar a quienes acudían a su consulta. “La gente todavía no tenía muy claro a qué nos dedicábamos, se nos relacionaba con los masajistas sin tener muy clara la diferencia. Pero, poco a poco, fuimos dando a conocer lo que era en realidad la fisioterapia, en la importancia de un estudio profundo, de un conocimiento de la anatomía… Y desde el principio, vimos una adhesión a lo que hacíamos”, recuerdan.
Un temprano éxito avalado por los buenos resultados obtenidos, lo que propició un ‘boca a boca’ entre sus pacientes hasta superar las más de 5.000 personas que se han puesto en manos de Eguzki durante estos 20 años. “Calculamos que más del 80% de ellas han venido recomendadas por otros clientes, lo que es una muestra de que nuestros tratamientos y sus resultados hablan por sí mismos”, afirman.
Lo que ha permanecido inalterable en todo este tiempo es que “la gente sigue sufriendo por muchos motivos y quiere ver aliviado ese dolor”, explican Boisa y Gómez. “Ya sea por causas físicas o emocionales, las tensiones se reflejan en el cuerpo y en Eguzki trabajamos para reducir ese malestar interno”.
Abordar cada caso
Toda esa tarea parte de “una visión amplia de lo que es un ser humano, más allá de su físico. Por eso decimos que tratamos personas, no cuerpos. Para conseguirlo, intentamos detectar el conjunto de problemas que acompañan a una patología o una lesión”, comentan. “Aunque a veces es difícil descubrir el origen concreto, nos esforzamos en tener en cuenta el mayor número de aspectos posibles que afectan a cada paciente”.
Esa visión global del cuerpo, permite al equipo de Eguzki detectar una mayor complejidad en los casos que se les presentan. “Cada vez entendemos más a qué nos enfrentamos y cómo abordar cada caso. Incluso con patologías que, en principio, no piensas que puedan ser abordadas con la fisioterapia. Gracias a eso afrontamos situaciones de personas que han estado dando vueltas de un especialista a otro sin encontrar una solución”.
Junto al cuidado del paciente, otro eje vital de este centro de fisioterapia y osteopatía de Durango es la formación de su plantilla, tanto externa como internamente. “Todas las semanas realizamos sesiones en equipo para mantener nuestra línea de trabajo de la forma más sólida posible. De esta forma, sabemos que los paciente van a tener la mejor atención por parte de cualquier integrante de nuestra plantilla”.
EGUZKI Fisioterapia y Osteopatía:
Barrio San Ignacio nº9 E-F Bajo. DURANGO
(frente al puente de Iurreta y la N-634)
Tel. 94 603 32 30 | info@fisioeguzki.com | fisioeguzki.com