
Un novedoso planteamiento basado en la comprobación en la calle de lo aprendido en el aula, es la base del proyecto ‘Gelak kalean’ (Aulas en la calle) que este curso pone en marcha el centro escolar Maria Bitarteko de Elorrio. La iniciativa “es fruto de años de reflexión” y se basa “en la necesidad de innovar que existe en educación”, según destaca Eva Padilla, directora del centro.
Aunque el proyecto está implantado en todos los grupos de entre dos y seis años del centro, “los materiales y el curriculum están adaptados en función de las edades de los escolares”. El colegio cuenta además con guardería para niñas y niños de cero y un año.
‘Gelak kalean’ proporciona los elementos necesarios para que los alumnos interioricen las competencias marcadas en el currículum para su edad. Mediante este sistema experimentan en primera persona lo aprendido en el aula con la finalidad de lograr “que la comprensión de las materias sea más efectiva e integral que la desarrollada dentro de las paredes del centro”, señala Padilla.
Esas salidas permiten desarrollar un aprendizaje basado en proyectos concretos y además de conocer el entorno pueden relacionar ese conocimiento con las capacidades y habilidades marcadas en Educación Infantil, tales como la autonomía, las competencias lingüística y matemática, el análisis, la interrelación o la responsabilidad.
Durante las pruebas piloto de este proyecto los escolares han trabajado el aprendizaje desde diferentes contextos y en entornos reales, al tiempo que se convierten en los protagonistas y visibilizan el conocimiento. Los resulados, aseguran, “no pueden ser más satisfactorios”.
En primera persona
El plan permite a los alumnos desarrollar un aprendizaje significativo mediante la experimentación en primera persona de diferentes acciones de su entorno, al tiempo que adquieren las competencias marcadas para su edad.
Una de las primeras cosas que aprenden se refiere al propio centro escolar: dónde está ubicado, quiénes forman parte del mismo (alumnos, profesores, padres…), cómo es el edificio, cuantas alturas tiene, el número de ventanas…
El aprendizaje relativo a la naturaleza incide en aspectos como los árboles, flores, ovejas, perros, conejos que existen en el propio centro y que además les permite incrementar su vocabulario. Si están aprendiendo cuestiones relacionadas con el tiempo, comprueban in situ el frio, el rocío o el viento “y todo eso lo hacemos fuera de las aulas”, puntualiza Padilla.
Contenidos propios
Otros proyectos que materializarán en las calles estarán relacionados con la salud, los servicios municipales o las profesiones, con lo que “el aprendizaje será significativo y asumirán el conocimiento de manera práctica”, sostiene Padilla. El aprendizaje, además, incluye “trabajar cuestiones como el compromiso, la solidaridad, las obligaciones o los valores”.
Para poner en marcha el proyecto los responsables del centro han retirado este curso el material editorial con el que venían trabajando hasta ahora, para crear sus propios contenidos desarrollados a partir de la teoría de las inteligencias múltiples.