???España??? se desintegra. Europa se desintegra. El mundo se desintegra. Catalunya al parecer no quiere ser española, Euskadi-Euskal Herria, según lo entienda cada cual, tal vez tampoco. Confieso que cuando imaginaba posibles escenarios futuros, jamás se me ocurrió que la ruptura del desorden establecido fuera a ser protagonizada precisamente por sus guardianes y custodios, es decir, por los políticos y sus estructuras de poder, los partidos.
Pensé que sería la ciudadanía, cansada de que se cargue sobre sus hombros el peso de la crisis, quien iba a levantar el telón del nuevo escenario. Y algo de eso está ocurriendo, pero las movilizaciones populares no tienen la potencia explosiva de la declaración secesionista de Catalunya y a otras de parecido cariz que han venido por detrás en nuestra tierra al calor de la precampaña electoral.
Opino que la ruptura tiene sentido cuando se trata de dar un salto evolutivo que nos conduzca a una existencia mejor, pero de ningún modo cuando lo que promete es más de lo mismo.
Nos gobiernan formaciones de distintas siglas y tendencias, y apenas se aprecian diferencias entre unas y otras en lo verdaderamente importante, que es a qué parte de sus privilegios están dispuestas a renunciar para sostener el estado del bienestar.
Y es que la situación ha llegado a tal punto de tensión que no aguanta un simple lavado de cara disfrazado de reformismo. El neoliberalismo capitalista se está devorando a sí mismo. La bestia del consumismo sobre la que se asienta el fortín de los poderes que gobiernan el mundo se está empezando a consumir por falta de alimento y el sistema se muestra vulnerable a los ataques que le llegan de todos los flancos. Hay que cambiarlo de raíz, sí o sí.
Porque la gente no está dispuesta a seguirse sacrificando en beneficio de unos pocos privilegiados y así no se sale del miedo ni se tira para adelante.
La ciudadanía indignada protesta una y otra vez en la madrileña plaza de Neptuno y en otras ciudades del Estado. En la manifestación más numerosa hemos podido ver reunidos a cientos de miles de personas de todo tipo y procedencias: hombres y mujeres, niños y niñas, jóvenes, viejos, ???perroflautas???, funcionarios, profesionales, jubilados, trajeados y desarrapados. Todos con un mismo y escueto mensaje: ???No???. Es decir, ???no??? a las políticas que se están aplicando, a los recortes y a que los males los paguen las clases populares.
También se han organizado protestas en Portugal, Francia, Alemania y, por supuesto, Grecia. Lo que quiere decir que ningún país bajo la égida de la UE está en condiciones de presumir de bienestar.
???España??? se disgrega, Europa se desintegra, la gente se desmoraliza y parece que nadie se ocupa de sus verdaderos problemas. En un planeta interconectado lo lógico, deseable y, diría más, civilizado sería tender puentes, entenderse para mejorar las cosas, avanzar hacia la solidaridad y eliminar las trincheras. Y resulta que vamos en la dirección contraria.
Catalunya fue independiente hasta 1714 cuando las tropas de Felipe V -el primer burbón, digo bribón, ay borbón- entraron y arrasaron y subyugaron. Pero sabemos que la historia la escriben los vencedores.
Todos los pueblos tienen el derecho de ser libres. Yo, apuesto por la Europa de los Pueblos, ¡del pueblo!
De acuerdo en todo lo que dices excepto en la d’isgregación’. En un mundo cada vez más interconectado, no te disgregas, estás pero te administras tú. No desde 400, 500 ó 600 Km de distancia. Catalunya es tratada como una colonia española.