No se ha multiplicado mucho por las redes sociales, aunque sí que ha dado pie a cierto tipo de debate.
Resulta que el Mundial de fútbol femenino ha sido objeto de una portada bastante zafia y sexista en el semanario parisino cuya sede fue objeto de un atentado yihadista en su día.
Al parecer la sátira de Charly Hébdo va dirigida al hecho de que tal vez se está logrando con este tipo de promoción, fomentar este deporte en su vertiente femenina y convertirse en una ración más del opio del pueblo y del aborregamiento de las masas, aparte de los tortuosos caminos de corrupción que pueda tomar en el ámbito económico.
Es curioso contemplar el beneplácito de la gente, con decisiones como permitir que las jugadoras de tal o cual equipo puedan disputar sus partidos en “catedrales” y “arenas” varias a lo largo y ancho de la península, que el público pague un precio irrisorio o simbólico para presenciar los partidos y que los titulares de prensa nos vendan el exitazo de la operación, a sabiendas además de que un gran porcentaje de mujeres no “consume” este tipo de productos y los gustos mayoritarios como espectadoras caminan por otras vertientes.
No me parece mal la medida, sino el modo que tienen de venderla algunos medios de comunicación. Existen otros deportes en los que ni tan siquiera se puede cobrar una entrada porque es imposible hacerlo. Realmente importante es lo que se cuece en la trastienda, o sea, los contratos y sus claúsulas, los sueldos de las deportistas en general y las condiciones en las que deben realizar su labor profesional.
Aunque claro está también, que si me fuera a vivir a Bélgica para ser feliz, algunos txikiteros durante sus rondas, seguirían deteniéndose brevemente ante el televisor mientras escanciaban sus vidrios, para comentar algo así como: “juegan condenadamente bien esas cabronas”.
Ya esta!! ya se a quedado agustin el señor, “juegan condenadamente bien esas cabronas” pues te has pasado de frenada, hubiésemos dicho ” como les vea el tito Angustias les pone a andar en bici”
Un saludo.
Lo importante es que entre mis comentarios y tus txikitos la vida pasa alegremente de frenada pero nos divertimos un montón. Y evidentemente si pillo a esas mujeres futbolistas trataré de ponerlas a andar en bici. No puede decaer el trabajo de captación. ?