La Homeopatía está
siendo muy cuestionada
últimamente. Hemos visto a
médicos o sanitarios
tomándose tubos de
gránulos homeopáticos
ante las cámaras para
???demostrarnos??? su inocuidad
o su ineficacia. Se habla de agua con
azúcar, charlatanes y
sólo placebos.
Me
parece conveniente hacer algunas
aclaraciones desde mi experiencia de
quince años de dedicación,
en los que he comprobado cómo
la Homeopatía hacía
auténticos
???milagros??? con personas que
habían recorrido todo el circuito
sanitario oficial, aquejadas de dolencias
tan tozudas como la fibromialgia,
migrañas, alergias, asma,
infertilidad, depresión, ansiedad o
neuralgias???. Cólicos de
lactante, terrores nocturnos infantiles…
La Homeopatía, en mi
experiencia, ha podido evitar
intervenciones quirúrgicas de
vegetaciones, drenajes tras otitis
recurrentes, sinusitis, fístulas,
hemorroides??? Y en enfermedades
tan temidas como el cáncer
ayuda a sobrellevar el pánico y el
estrés, así como a
minimizar los efectos secundarios de la
quimio y la radioterapia.
Quienes practicamos esta disciplina
sostenemos que la información
real sobre la salud de una persona
está en el campo de
energía generado por el organismo
y que se expresa, cuando está en
desequilibrio, como
???enfermedad???, y
ésta a su vez se manifiesta en
signos y síntomas.
Cada organismo es único en sus
reacciones y difiere en su estructura
energética de otros, de la misma
manera que las huellas dactilares son
totalmente exclusivas en cada persona.
Recientes investigaciones en el campo de
la genética han llegado a esa
misma conclusión.
¡Qué casualidad!
El tratamiento homeopático
debe ser individual y estar enfocado a
cada persona en particular. Por ejemplo,
ante una artritis
???inflamación de las
articulaciones-, hay una serie de
remedios útiles para el dolor
articular pero, para que el tratamiento
sea mucho más eficaz, debe
buscarse un remedio para la totalidad de
la persona, que tenga en cuenta, no solo
la localización de su dolencia, sino
la forma de padecerla, su entorno y otros
factores emocionales que la sustentan.
Es decir, siguiendo con el ejemplo, una
persona con artritis, aparte del dolor
articular, puede llevar su padecimiento
con irritabilidad, insomnio, rabia, temor a
envejecer, tristeza o aceptación,
etc. Según su
???resentir??? recibirá un
tratamiento u otro, que abarque todo
esto.
La Homeopatía
toma en consideración la
totalidad de los síntomas de la
persona -en su triple expresión:
mental, emocional y física-.
Actúa en el campo
energético diluyendo las
perturbaciones que afectan al mismo con
???medicamentos
energéticos??? muy eficaces.
Aunque lógicamente
no lo cura todo, puede aliviar
enfermedades crónicas y mejorar
el estado general en muchas otras.
Quienes la han probado y han sido
constantes pueden dar fe de todo esto y
mucho más. ¡Bendito
‘placebo’!
Es evidente que la homeopatía es una terapia natural que funciona, pero no podemos pretender pedirle que consiga una cura de la fibromialgia o del cáncer. La homeopatía es sólo una ayuda y sólo para algunas enfermedades. Sería un error creer que puede hacer milagros
no necesito estimulantes sexuales (al menos hasta ahora) pero la homeopatia me ha venido genial . bastante peor me venía el ibupofreno que siempre me recetaban en el ambulatorio
no necesito estimulantes sexuales (al menos hasta ahora) pero la homeopatia me ha venido genial . bastante peor me venía el ibupofreno que siempre me recetaban en el ambulatorio
Y esto lo escribe sin ninguna demostración científica. Es una verguenza que se permita esto.
La homeopatia no ha curado nunca a las personas enfermas.
Creo que la homeopatia es muy buena como vigorizante sexual.
Y esto lo escribe sin ninguna demostración científica. Es una verguenza que se permita esto.
La homeopatia no ha curado nunca a las personas enfermas.
Creo que la homeopatia es muy buena como vigorizante sexual.
¡Aúpa Aurora, eres un crack!
¡Aúpa Aurora, eres un crack!