
Trabajadoras del restaurante Xirimiri de Abadiño reclaman más de 20.000 euros a la dirección del negocio de hostelería en concepto de salarios impagados y horas extras no abonadas. Esta situación a la que se ha llegado “tras sufrir unas condiciones de miseria y unos abusos habituales en el sector”, denuncian.
En una comparecencia realizada ayer frente el local de la empresa en el barrio de Muntsaratz, las afectadas relataron que, desde que empezaron a trabajar en el restaurante, la situación fue “insostenible”. “No nos pagaban las nóminas; algunas hemos estado más de tres meses sin recibir nuestro salario. Y cuando se ha hablando con los jefes, la respuesta ha sido que ellos no eran una ONG”, narraron.
Asimismo, aseguraron que no se les pagaban las horas extra, se les pedía una disponibilidad de 24 horas diarias y no tenían calendario laboral, además de padecer constantes humillaciones y amenazas. Junto a todo ello, se les exigía “realizar funciones que no nos correspondían. Hemos estado trabajando de cocineras cuando no nos habían contratado para ello ni nos pagaban como tal”.
El pasado junio decidieron crear una sección sindical y por ese motivo “fuimos despedidas y suspendidas de empleo y sueldo”, sostuvieron. “Ahora nos acaban de comunicar que esta empresa cierra, una de las múltiples empresas que poseen. Los jefes se quieren ir sin pagar lo que nos deben”, adelantaron.
Con esta situación, añadieron, la dirección del Xirimiri deja una deuda por la cual reclaman más de 20.000 euros, por lo que se han organizado junto con la Red de Autodefensa Laboral y el Kontseilu Sozialista de Durangaldea, “porque no nos queda otra que pelear”.
El “pan de cada día”
La comparecencia frente al restaurante abadiñarra también fue aprovechada para criticar unas “condiciones de miseria” que son “el pan de cada día para los que trabajamos en la hostelería: impagos, disponibilidad total en cuanto a horarios y calendarios, funciones que no nos corresponden… pero también trabajos sin contrato, falta de descanso, de vacaciones, o ser vigilados a través de cámaras”.
“Todo ello”, continuaron, “para que unos pocos empresarios se llenen los bolsillos. Nos referimos tanto a los capitalistas grandes como a los pequeños, que generan sus ganancias a costa de pisar a los trabajadores. Tras el cierre de la empresa se ve con claridad: si no es para garantizar sus ganancias las vidas de los trabajadores no les importan nada. Así, de un día para otro, los trabajadores se han quedado en la calle sin trabajo”.
Cuando cerro Munts, fue tambien porque los dueños del local presionaron para poder entregar el local a los de Iria (les salio rana). Menos mal que no se quedaron con los trabajadores!
Sí, son bastante calaña. Al parecer son también dueños del Iria de Iurreta, de Irima Metal Solutions en Astola y también deben tener el obrador de quincoces, las palmeras de míticas de Lekeitio. También tuvieron anteriormente el Gorrotxa en Durango, donde dejaron a trabajadores sin pagar. Estaría bien saber de que más empresas son dueños.
La jugada maestra es brutal.
Tienes a gente sin contrato o con contratos con ciertas horas, pero luego trabajas mas.
Cuando te reclaman las nominas, solo "debes" lo que aparece en el contrato, y con jugadas maestras financieras y un entramado de empresas, expones que la empresa que contrata esta en quiebra, por lo que entra en suspension de pagos, y haces que FOGASA pague o que debes. Mientras, tu te lo has llevado caliente, al mismo tiempo que has jodido a la gente.
Esta bien saber que son los mismos que el IRIA de Arriandi, para no ir, obviamente.
Se sabe que mas negocios tienen ellos explotadores?
En la foto, el 30% son hombres, y según la noticia, no reclaman nada, que son ¿clientes enfadados? ¿paseantes? ¿marcianos? ¿se sienten mujeres? ¿—?
¡Que sinvergüenzas de empresarios! ¿Quiénes son los dueños de ese negocio?
IRIA FOOD, son bastante sinvergüenzas la verdad. SIEMPRE intentado sacar el mayo veneficio aunque para ello tengan que pisotear a otros, incluyendo a empleados.
Los iria food, lo mismo hacen en todos los sectores en los que estan, industria hostelería y los trapis que se traen con sus amigos del mundo inmobiliario…